Síntomas de que estás viviendo una vida aburrida

Si miras con atención, verás que hay gente que vive en un bucle. Gente que sigue una vida dramáticamente igual durante años. La hora a la que se levanta, su trabajo, sus chistes, los bares a los que va, la gente con la que habla… Siempre lo mismo.

No sólo eso, si conoces de cerca a una de esas personas verás que la forma de comportarse, su lenguaje, sus gestos, incluso sus deseos y metas, no cambian nunca. Siempre lo mismo.

Son las mismas personas que cuando eran adolescentes. Formaron su personalidad y se conformaron, se acabó su rebeldía y aceptaron lo que quedó, tropezando siempre en la misma piedra y aceptando su pequeña porción de mundo conocido. Es cuando empiezan a pensar cosas como: “Hay que trabajar para que no falte de nada“, “Yo soy así y punto”, “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. Creencias cancerígenas arraigadas profundamente en nuestra sociedad y en nosotros que nos arruinan la vida.

zombie monotonia

Quizás tú eres una de esas personas

Puede que tengas experiencia, puede que se te noten las arrugas, tengas cicatrices, incluso te estás quedando calvo. Pero todo sigue siendo igual. Puede que hayas viajado y experimentado, pero si no sientes que quieres más, si no deseas conocer y aprender más, estas en la monotonía que te dejará año tras año igual. Y quedarse igual, con el paso del tiempo, es ir a peor a un ritmo acojonante. A partir de los 20 años se pierden 50.000 neuronas al día, se pierde forma física de forma natural y se asientan las costumbres y hábitos que repetirás durante toda tu vida. No estamos hechos para llegar a viejos.

Muchos se conforman con poder viajar, descansar o disfrutar de la vida una vez al año, durante sus vacaciones. Les gustan tanto las cadenas de sus trabajos y obligaciones que se sienten agradecidos por esos 15 días (con suerte) de libertad al año ¿Es eso suficiente para ti?

Nunca se es demasiado viejo para fijar otra meta o para soñar un nuevo sueño.

– C. S. Lewis

O peor, se pasan toda la vida trabajando duro para ganarse una jubilación. Lo que para mí es vender tu presente, algo real que vives cada día, para tener la sensación de seguridad en un futuro, algo que nadie ni nada te pueden asegurar.

La crisis ha salvado a mucha gente de la monotonía al perder su ilusorio “trabajo estable” ¿Cómo se puede llegar a pensar que tener el mismo trabajo, en el mismo sitio, durante 40 años es lo mejor que te puede pasar? Por supuesto, cuando consigues un trabajo así, te encargas de tener unos gastos acordes a lo que ganas (o la versión sólo para los amantes del riesgo: te hipotecas a largo plazo), te estabilizas, echas raices, y te conformas con eso. Pero si ese trabajo desaparece, tu mundo se derrumba. Cada día todo cambia más rápido y estar 40 años haciendo lo mismo hace que te pierdas mucho, además de hacerte una persona inútil para hacer cualquier otro trabajo. Ahí estan los miles de albañiles españoles con muchos años de experiencia que ahora las están pasando pu***.

Síntomas de una vida monótona y aburrida

¿Miras atrás y ves que el año se te ha pasado en un abrir y cerrar de ojos?

¿Recuerdas tus años de adolescencia como si fuera ayer?

¿Piensas que ahora los años pasan más rápidos que antes?

Si has respondido que sí, tú también has caído en la monotonía.

¿Por qué crees que cuanto más viejo te haces, más rápido parece que pasa el tiempo?

Cuando eres niño, todo te parece nuevo. Cada día es una aventura, cada día conoces algo nuevo. Siempre te sorprendía algo, siempre descubrías un pequeño tesoro. Todo eso genera unas emociones que hacen que los recuerdos se graben a fuego en tu hipocampo. La rutina, en cambio, no se recuerda. No genera emociones, no hace que aprendas nada nuevo y, por tanto, no genera recuerdos. ¿Recuerdas lo que comiste ayer? Puede que ya lo hayas olvidado. ¿Recuerdas cuando aprendiste a montar en bici? Puede que hasta recuerdes muchos detalles de aquel momento.

Así que empieza a cambiar cosas en tu vida, por pequeñas que sean: cambia de trayecto para ir al trabajo, desayuna algo distinto, llama a esa persona que se te ha pasado por la cabeza, haz una visita sorpresa a un familiar, pasa un día sin móvil, empieza esa afición que tanto te gustaría haber hecho antes, aprende un nuevo idioma…

No aprendas a dejar para más tarde

Pero lo peor no es la falta de nuevas experiencias. Lo peor es entrar en la rutina de dejar tus metas y tus sueños para más tarde. Caemos en ese estado donde nos acostumbramos a lo que hacemos y esperamos que el futuro mejore:

  • “Me encantaría viajar a Asia y vivir una temporada allí conociendo su cultura pero no tengo dinero.”
  • “Si tuviera más tiempo podría volver a las artes marciales.”
  • “El año que viene iniciaré un blog sobre animales que tanto me gustaría.”
  • “Voy a crear el mejor videojuego del mundo, pero después de las navidades.”

Sueños aplazados para ese lugar misterioso llamado futuro.

No quiero mirar atrás y ver que he vivido la misma historia durante años. Ver que he dejado que mis sueños se queden en eso, sueños. Ver que en un mundo de cambios y aventuras, con millones de cosas que aprender y conocer, he vivido una vida aburrida voluntariamente. Puede que tenga miedo a perderme algo, pero creo que la vida está hecha para disfrutarla, no para trabajarla o dejarla para más tarde.

Hoy es el futuro que esperabas ayer.

¿Quieres leer más sobre esto?

Suscríbete y recibe todas las novedades de Escapa de la Rueda en tu e-mail.

 

2 Comentarios Síntomas de que estás viviendo una vida aburrida

  1. Pablo

    Hola, Fran.

    Es verdad que hay gente que iba de rebelde en la adolescencia y luego se conforman con 800€ al mes por un trabajo que les ata a una ciudad y les deja sin tiempo para disfrutar. O lo que es peor, se conforman con estar en casa todo el día porque no hay trabajo. “¿Qué le vamos a hacer?” Son muy autocomplacientes.

    Sin embargo, discrepo contigo en que el paso del tiempo se acelere sea síntoma de una vida aburrida. Pienso justamente lo contrario. En primer lugar, el tiempo pasa cada vez más rápido porque un día es una proporción cada vez más pequeña de tu vida. En segundo lugar, cuando te diviertes el tiempo pasa más rápido. Si te dedicas todos los días a hacer lo mismo, te aburres y miras el reloj cada 5 minutos.

    La rutina sí genera emociones. Muchas veces negativas, otras veces positivas. Si te apasiona lo que haces, la rutina no es mala. Lo que es malo es vivir atrapado por la imposición de una jornada laboral de 40 horas semanales que no te aporta nada a parte del sueldo.

    Está bien hacer algunos cambios de vez en cuando, pero las personas somos animales de costumbres y necesitamos tener cierta rutina. No es bueno obsesionarse con el cambio. Tanto cambiar, al final no sabemos quiénes somos ni dónde estamos. Ni el inmovilismo de algunos y ni la vorágine que propones. Como decía Aristóteles, la virtud está en el término medio.

    Un cordial saludo.

    Responder
    1. Fran J. Pastor

      ¡Hola Pablo!

      No digo que se acelere el paso del tiempo, sino que se tenga la sensación de que los años o meses pasan más rápido. Es cierto que si te diviertes el tiempo pasa rápido, pero aún así, si se hace en forma rutinaria no generará recuerdos y creerás que ese tiempo pasó en un abrir y cerrar de ojos. Por ejemplo, uno de mis veranos de vacaciones de instituto me lo pasé encerrado en casa, jugando a videojuegos. Me divertía, pero esos 3 meses fueron igual día tras día. ¿Qué sensación tenía yo después al terminar las vacaciones? Que se me habían pasado muy rápido y además, que no había hecho nada.

      Sigo pensando que la rutina en sí no genera emociones. Las emociones están para avisarnos y adaptarnos a cambios en nuestro entorno. Si no hay cambios, no hay emoción. Si recuerdas algo de tu rutina sería algo que se “salía” un poco de ella. Si te gusta el ciclismo (que creo que sí) y sales a hacer kilómetros varias veces a la semana, no recordarás todas las salidas del mes, pero seguro que sí aquella que te costó tanto que creías que se te caían las piernas o aquella en la que te perdiste y estuviste dando vueltas a muchos kilómetros de casa.

      Por supuesto, estar atrapado en una rutina laboral “por dinero” es la peor opción: aburrimiento, falta de recuerdos y emociones. Lo que hace que esa vida pase en modo robot y que ni te apetezca recordarla. Ahora que lo pienso, la película “click” es algo así, en la que el protagonista “acelera” las partes aburridas o de enfermedad de su vida y termina pasando su vida sin vivirla. La volveré a ver jaja.

      No hace falta evitar las costumbres y rutinas. Como bien dices, somos animales de costumbres, pero a veces mantenemos esas costumbres cueste lo que cueste porque es más fácil o porque así se ha hecho siempre. ¿Por qué no añadir un pequeño cambio a nuestras vidas de vez en cuando?

      Muchas gracias por pasarte por aquí.
      Un gran saludo!

      Responder

Deja un comentario