Qué es el miedo a perderse algo (FOMO). El miedo social invisible.

Estás tranquilo en tu casa, en el sofá leyendo un libro o quizás pasando el rato en el ordenador. Te metes a Facebook un momento y ves esto:

  • Una foto de tu amigo Juan en medio de una fiesta, con cara de estar disfrutando como un enano.
  • Pepe, el vecino, está de viaje por Asia, delante del Taj Mahal. Y luego dice que le falta dinero para pagar la comunidad.
  • Ana, tu ex, acaba de publicar una foto en la que sale con su nuevo novio, haciendo una cenita romántica con vistas al mar.

Y entonces sientes que tu vida es aburrida, que ellos están viviendo experiencias y sensaciones nuevas mientras tú estas con cara mustia apalancado en el sofá. Sientes que te estás perdiendo algo, que podrías estar haciendo cosas mucho más interesantes. Te dices: “Estoy perdiendo el tiempo”, “Si no empiezo a vivir ya, se me va a pasar el arroz”, “Llegaré a viejo y no podré hacer nada, tengo que hacer algo ya”.

Si te sientes identificado con esta sensación, entonces tienes FOMO (Fear Of Missing Out), el miedo a perderse algo.

Este miedo se caracteriza por el temor a perderse la vida, a malgastarla, a llegar al último suspiro y pensar que no has vivido todo lo que podrías haber vivido. Es un miedo social que provoca aprehensión a que otros estén disfrutando de la vida, mientras que tú la desperdicias.

El bienestar que creemos percibir en los demás puede llevarnos tanto a la envidia como a la depresión
– Jesús Gabriel Gutiérrez

El papel de las redes sociales en el miedo a perderse algo

Este miedo no es nuevo, pero se ha visto incrementado con la aparición de las redes sociales. En ellas se idealizan nuestras vidas. Publicamos siempre nuestra cara buena, lo bien que nos lo estamos pasando, el lugar que hemos visitado o el logro que hemos conseguido. Queremos sentirnos importantes, demostrar lo buenos que somos, ser admirados o, simplemente, compartir nuestra alegría.

La parte negativa nunca se ve. La depresión y el sufrimiento es algo íntimo. Las peleas de pareja, el sentimiento de soledad, los días aburridos, las culpas, los miedos… se esconden en lo más profundo de nuestro ser. Es la mayor muestra de vulnerabilidad que tenemos, por tanto, la encerramos bajo llave.

Las redes sociales son una ilusión de nuestras vidas. Nuestra vida sin parte negativa.

Con todas esas vidas geniales subidas a la red, cada vez que las miramos nos bombardean fotos de personas haciendo cosas mucho más interesantes que lo que estamos haciendo nosotros mirando el Facebook.

Si con todo lo que tienes no eres feliz, con todo lo que te falta tampoco lo serás.
– Enrich Fromm

Cambia tu perspectiva, soluciona tu FOMO

Este miedo está basado en la envidia y fomentado por la competitividad de la sociedad actual. Desde pequeños nos hacen creer que los famosos de la tele son felices, que el dinero es el éxito y que para ser feliz debes tener más y más cosas.

Nos creemos que vivir feliz es experimentar en cantidad: viajar mucho, ganar mucho, tener mucho, etc. Pero estamos totalmente equivocados. Todo se reduce a sensaciones, y todos los días sentimos y nos emocionamos. La felicidad está en ser consciente de que por mucho que tengas, tus sentimientos no van a mejorar.

  • En lo alto de un yate la brisa marina se siente igual que a bordo de un bote.
  • El momento de felicidad por ganar el torneo de fútbol de tu pueblo es muy parecido al de ganar un torneo nacional.
  • Dentro de una mansión de 3 plantas la sensación de soledad es igual (o mayor) que en un piso de 45 metros cuadrados.

Cuando comprendamos que las sensaciones pequeñas son lo que nos hace o no ser felices, entonces podremos disfrutar de ellas: el olor y sonido de la lluvia, una mañana durmiendo hasta tarde, una brisa fresca en verano, de una caricia, un beso, un abrazo…

Lo que nos hace felices no es lo que somos, ni lo que tenemos, ni lo que hacemos, sino lo que pensamos acerca de ello.
– Dale Carnegie

Se trata de ser y no de tener. No se trata de coleccionar momentos ni de adquirir adrenalina empaquetada. Cuando dejemos de pensar que la vida se capitaliza, se colecciona o se compra, empezaremos a vivir y a apreciar lo que nos rodea.

Si has sentido este miedo, cuéntame tu experiencia en un comentario más abajo.

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8 Comentarios Qué es el miedo a perderse algo (FOMO). El miedo social invisible.

  1. Sergio

    Buenas Fran,

    acabo de descubrir tu blog por casualidad y he estado ojeándolo un poco.

    Hace poco que yo también traté algo sobre la sensación de estar desperdiciando tu vida. Creo que este es una de las características clave de una nueva generación que se caracteriza por unas pautas de concebir, entender, interactuar y, en definitiva, de vivir la vida totalmente diferentes de la generación anterior.

    Si te vas a la generación de mis padres, por ejemplo, rara vez llegaron a experimentar tanto el FOMO como nosotros; y, si alguna vez lo hicieron, fue en sus últimos años de vida, cuando echando la vista hacia atrás quizá se arrepintieron de no haberse arriesgado lo suficiente como para vivir todas las experiencias que quisieron vivir. Hoy en día, jóvenes con 20 años ya se plantean estas circunstancias, aunque sean reflejadas mediante las redes sociales.

    Las redes sociales han provocado una mayor “conexión” entre los integrantes de la sociedad. No obstante, esa conexión no se ha traducido, necesariamente, en términos de colaboración o de mejora de nuestras relaciones sociales.

    En este sentido, tengo algunas preguntas:

    ¿Crees que las redes sociales son las principales causantes de este FOMO? ¿Crees que podríamos llegado también a experimentar este miedo sin no hubieran existido estas redes sociales? ¿Qué papel crees que tienen estas redes para que el nuevo estilo de vida del individuo del siglo XXI se caracteriza por una disminución en la posesión de bienes materiales y un aumento de las experiencias vividas?

    ¡Gracias Fran y enhorabuena por el blog!

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    1. Fran J. Pastor

      Hola Sergio,

      Sí, coincido contigo. Creo que es una sensación muy fuerte este FOMO en la actualidad y también creo que se debe a las redes sociales.

      El psicólogo Barry Schwartz ya decía que el aumento actual de las posibilidades a la hora de elegir cuando compramos algo, hacía que nuestra elección nos diera menos satisfacción, ya que con tantas otras posibilidades, pensamos que otra opción hubiera sido mejor. Ocurre lo mismo aquí: ver tantas vidas idealizadas cada vez que entramos en Facebook hace que nos sintamos menos contentos con la nuestra, pensamos que podríamos haber elegido otras opciones y ahora tendríamos una vida más interesante. Nuestros padres, a nuestra edad, sólo conocían las vidas de sus amigos cercanos, vecinos y familiares, sin tanta idealización ni photoshop. Así que no se veían bombardeados de información donde comparar su propia vida y no sentían esta sensación como nosotros.

      El papel actual de las redes no creo que ayude a experimentar, justo lo contrario. Sin redes sociales y sin ordenadores o videoconsolas, como era antes, se experimentaba mucho más. En cambio, ahora si se experimenta algo suele ser para fotografiar lo bien que te lo pasas y mostrarlo como trofeo, recolectando “likes” en Facebook y saciando la necesidad de sentirse importante o apreciado.

      Gracias a ti por pasarte!
      Un gran saludo.

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    1. Fran J. Pastor

      Eso no lo veo como fobia pero sí, es lo opuesto jaja. Yo lo llamaría de otra forma: pereza. ¿Quién no la ha sentido? Hasta para hacer planes que nos gustan, pensamos en salir y todo lo que hay que hacer y ufff… jajaja

      Parece que en esta sociedad de conexión y de planes, si no te apetece salir eres un bicho raro, y entonces te “debes” sentir mal. O peor, tus amigos se lo podrían tomar mal si cancelas el plan, y te obligas, y piensas que de verdad quieres ir… aunque luego llega el día y no tienes ganas ningunas de moverte de casa. Creo que este FOGO es más pereza y sinceridad espontánea que otra cosa.

      Un saludo y gracias por el link!

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      1. V.R.M

        Bueno, yo lo interpreto de otro modo, la pereza no tiene nada de malo, es normal q un dia de invierno x ejm te apetezca mas estar en plan manta, sofa y peli q salir, en cambio el FOGO, según menciona el artículo te pierdes planes importantes, cosas a las q en realidad te apetecía ir! Pero luego llegado el momento te sientes incapaz de salir, (aunque de verdad quieras). Para mi si puede ser una fobia, ya q cuando llega el momento te inventas cualquier excusa, con tal de no salir, ver gente, tener q arreglarse, socializar y ponerte la máscara ante los demás. Resulta más fácil decir q tienes un resfriado x ejm y así no tener q salir.
        Un saludo! ! 🙂

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        1. Fran J. Pastor

          Entonces lo veo muy contradictorio. Si al llegar el momento no te apetece puede que no te gustara tanto o que no tengas esa necesidad social en ese momento. Si de verdad es una incapacidad por salir de casa, más bien sería una agorafobia, pero parece que no es el caso.

          Gracias por tu punto de vista!
          Un saludo.

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  2. Abdiel

    Hola,

    Me gusta el tema de este post, desde mi punto de vista cuando una persona cae en percibir ese tipo de sensaciones, a las que identificas como “FOMO” existe un bajo nivel de valor hacia su vida y lo que haces e intentar querer imitar lo que ves de la vida de otros.

    Es increíble como una simple imagen que vemos en redes sociales, nos puede hacer creer que esos que aparecen en ella, viven una vida fantástica y que la de nosotros la consideremos lo más bajo. 

    Desde mi perspectiva Idealizar no es malo, es como soñar, siempre que mantengamos los pies en la tierra, y sepamos que la mitad de la película que nos hemos montado, está en nuestra cabeza.

    Para mí no hay vidas perfectas, sólo las que nosotros nos creamos en nuestra mente. La perfección no existe.

    Saludos Fran.

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    1. Fran J. Pastor

      Hola Abdiel,

      No hay vidas perfectas, pero en las redes sociales sí y eso distorsiona nuestra realidad. Con tanto bombardeo de vidas perfectas y de experiencias envidiables es lógico infravalorar el valor de tu propia vida.

      Como dices, tenemos que mantener los pies en la tierra, aunque sólo sea por preservar nuestra salud mental jaja

      Un saludo!

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