Lo que no te dicen sobre trabajar

Recuerdo una tarde de domingo, cuando tenía 5 o 6 años, en la que nos habíamos juntado toda la familia a comer. Las historias, las risas y los recuerdos de buenos momentos no paraban. Estaba siendo una tarde muy entretenida y agradable.

A mitad de la tarde le suena el teléfono a mi padre y nos dice que se tiene que ir a trabajar.

Para mí no tenía sentido, estaba pasándolo bien, estábamos todos juntos… pero esa palabra “trabajar” le hacía tener que irse.

Recuerdo preguntarle a mi padre, con cara de no entender nada: “Papá, ¿Por qué tienes que trabajar?”

Mi yo enano e inocente no entendía algo así, todavía no entendía esa palabra. No me cabía en la cabeza que mi padre prefiriera trabajar a estar con la familia pasando buenos momentos.

Mi padre me contestó: “Es normal hijo, tengo que ir a trabajar para que no nos falte de nada”.

Poco a poco, con la edad, fui aprendiendo la importancia que tiene trabajar. En el instituto ya empezaba a ser una palabra que entendía más. Entendí que tenía que sacar buenas notas. Entendí que estudiar era lo primero y ya después podía salir a jugar. Entendí que debía ir a la universidad para ser alguien. Entendí que era importante estudiar algo que tuviera salidas, que lo importante era tener un trabajo en el que se ganara bastante. Y por último, entendí que el trabajo era lo primero para vivir bien y ser feliz.

¿Soy yo el único que ve que ALGO VA MAL en todo esto?

En la niñez nos obligan a estar sentados y aprender teoría en lugar de practicar y aprender de la experiencia. Si no sabes estar sentado y callado es que tienes hiperactividad. Y eso es algo malo.

En la adolescencia te preparan para ser bueno trabajando. Te instruyen en matemáticas, en física, en química y en ciencias de la naturaleza (por supuesto, sin tocar ni ver ni sentir nada natural). Si te gusta bailar, cantar, correr o jugar al tenis, hazlo en otro momento, las matemáticas primero que son más importantes.

Después, con todos esos conocimientos teóricos, sin haber vivido a penas, sin haber experimentado lo suficiente, te obligan a que decidas qué carrera quieres estudiar y a qué trabajo optarás por el resto de tu vida. Todo esto hace que crea que estudiar no es la mejor opción.

Una vez que consigas ese trabajo que tanto te ha costado es el momento de esforzarte, de sacrificarte. Es el momento de esperar a que llegue el fin de semana para tener tiempo para lo que de verdad quieres. Es el momento de ahorrar todo el año y esperar a las vacaciones para visitar ese país que tanto te gusta. Es el momento de desear que llegue la jubilación para tener esa libertad que tanto ansías.

Sí, algo va muy mal en todo esto.

Ten claras tus prioridades

Si dejas que un trabajo sea el centro de tu vida,

Si esperas ser feliz por tener ese trabajo,

Si esperas que lo bueno está por llegar y que trabajando más lo conseguirás,

Entonces no estás viviendo tu vida. Te estás dejando usar como si fueses una pieza desechable de una máquina.

Creo que lo más importante en la vida es disfrutarla, contigo mismo y con los tuyos. No dejes que un trabajo sea el centro de tu vida. No esperes a ser feliz al tener un trabajo. No esperes que lo bueno está por llegar cuando tengas ese aumento. No dejes que te convenzan de que trabajar es lo más importante.

No te tomes la vida tan en serio, a fin de cuentas, no saldrás vivo de ella.

– Les Luthiers

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5 Comentarios Lo que no te dicen sobre trabajar

  1. concienciosofia

    Amigos, estimo que de lo nos está hablando Fran, es de “empleo”.
    El uso de las palabras también es una estrategia del Sistema para nublar nuestro discernimiento. Trabajar, es decir realizar una tarea un esmero, dedicación, compromiso, es maravilloso cuando, tal trabajo, se orienta al logro de aquello que deseamos profundamente. Entonces “basta de empleo” y “viva el trabajo para lograr nuestras metas”
    Muy bueno el blog!

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  2. Cris

    Estoy seguro de que el dinero tendrá un factor que le haga competencia: el tiempo.
    La gente ya no valorará tener cosas sino tener tiempo y habrá que decidir qué es más importante para nosotros, si la riqueza o vivir la vida plena porque querer ambas es desear lo imposible. Saludos, ¡gran blog!

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  3. Alfluxram

    Buenas noches, Fran.

    Solo quería comentar que tu (permíteme tutearte) blog es excelente. Al menos a mi juicio, y es por ello que te animo a que sigas escribiendo. He leído todas tus entradas y me han parecido muy buenas: Las corroboro en un alto porcentaje.

    Un saludo.
    Un nuevo “blogolector”.

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    1. Fran J. Pastor

      Hola Alfredo!

      Muchas gracias! Pues sí, me animas a seguir escribiendo, que llevo un tiempo sin publicar nada.

      Gracias por el comentario, para cualquier cosa aquí me tienes! 🙂

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  4. Fernando Rivera

    Pues si, algo va mal si vivimos para trabajar…
    Por suerte la mentalidad va cambiando para algunos (aunque para otros el trabajo les absorbe cada vez más y más), pero aún quedan muchos muros y falsos mitos que derribar.
    ¡Ánimo!

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