Elimina tus obligaciones con “El Club de la Lucha”

Aquí tienes la mejor advertencia del mundo, con ella empieza la película “El Club de la Lucha”:

AVISO

“Si estás leyendo esto, el aviso va dirigido a ti. Cada palabra que leas de esta letra pequeña inútil, es un segundo menos de vida para ti. ¿No tienes otras cosas que hacer? ¿Tu vida esta tan vacía que no se te ocurre otra forma de pasar estos momentos? ¿o te impresiona tanto la autoridad que concedes crédito y respeto a todos los que dicen ostentarla? ¿lees todo lo que te dicen que leas? ¿Piensas todo lo que te dicen que pienses? ¿Compras todo lo que te dicen que necesistas? Sal de tu casa, Busca a alguien del sexo opuesto. Basta ya de tantas compras y masturbaciones. Deja tu trabajo. Empieza a luchar. Demuestra que estás vivo. Si no reivindicas tu humanidad te convertirás en una estadística. Estás avisado…”

En resumen, nos dice que dejemos de lado los “debes hacer” que nos impone la sociedad y que vivamos.

¿A qué me refiero con los “debes hacer”?

  • Debes estudiar
  • Debes conseguir un trabajo estable
  • Debes cumplir las normas
  • Debes vestir a la moda
  • Debes comprarte un gran coche
  • Debes encontrar pareja
  • Debes caer bien a tus suegros
  • Debes formar una familia
  • Debes trabajar hasta los 70

A fin de cuentas, debes vivir una vida prototípica y debes sentirte mal si te sales de “lo normal”: Si no estudias eres un bala perdida, si no tienes un trabajo estable te machacan por no tener esa falsa estabilidad, si vistes diferente te miran mal, si tienes dinero te dirán que te compres un gran coche o que lo guardes “por si acaso”, si no te has casado a los 40 te dirán que se te pasa el arroz.

La razón por la que ocurre todo esto la explica mucho mejor Nietzsche (“Niche” para los amigos).

Segun Niche, la esencia (o espíritu) de una persona pasa 3 transformaciones antes de ser libre. Vamos a ver la relación que tiene cada transformación con la película y con cómo nos sentimos con los “debes hacer”.

Transformación 1: El camello

El camello es el estado inicial. Representa a una persona con una carga voluntaria viajando por el desierto. La carga son los “debes hacer” y el desierto es nuestra vida sin sentido. Todos somos camellos en esta sociedad, soportamos cargas emocionales, obligaciones laborales, creencias sesgadas, normas sociales, etc.

El camello rechaza su voluntad de hacer lo que quiere, reprime sus deseos ante las normas que lleva a cuestas.

“Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos.”

Por supuesto, hacer algo que no te gusta durante mucho tiempo requiere que mentalmente justifiques tu comportamiento y te premies, como un perro cuando le trae la pelotita a su amo. Te convences y refuerzas diciendo “estoy haciendo lo que debo hacer, estoy cumpliendo con lo que se espera de mí, qué bueno soy, qué autocontrol tengo”. Pero la realidad es que te sientes vación, sientes que tu vida no tiene sentido.

En la película, el camello está claramente representado por el protagonista, el narrador. Tiene un trabajo estable, un piso bien amueblado, pero su vida le da asco.

El club de la lucha narrador

Transformación 2: El león

El león: es la encarnación de los deseos, de lo que quieres de verdad. El león lucha contra los “debes hacer” impuestos. Quiere destruir los valores y normas que aplastan su voluntad.

En la película, Tyler Durden es el león (estaba claro ¿no?). Es el que ataca a todo lo que oprime al narrador: sus posesiones, sus ideales, sus valores, sus normas.

“Al perder toda esperanza encontré la libertad.”

Esta frase resume al león. Debemos quitarnos todo lo superficial: normas sociales, objetos materiales, conceptos que nos influyen como “justicia”, “familia” o “trabajo”. Es entonces, y sólo entonces, cuando somos realmente libres para actuar siendo nosotros mismos y vivir bajo nuestra propia voluntad. Desaprender lo aprendido para descubrirnos.

Cuando el león consigue vencer a los valores que le oprimían, se queda vacío. El león no puede construir, sólo destruir.

“La autoperfección es simple masturbación, sólo la autodestrucción conlleva evolución.”

tyler durden club de la lucha

Es ahora cuando se produce la última transformación.

Transformación 3: El niño

El niño representa la creatividad, la inocencia, el hecho de mirar al mundo sin prejuicios, sin creencias, sin sesgos. Es empezar de nuevo la tabla rasa, la página en blanco de nuestra mente. Y sobre esta página, dibujar. Dibujar y crear nuestro mundo ideal sin las restricciones impuestas por la sociedad.

En la película, esta transformación se representa en la escena final. Se destruyen los edificios y los cimientos sociales existentes, Tyler (el león) desaparece y el protagonista se queda frente a un mundo por construir. Él es ahora el dueño y arquitecto de su vida y tiene total libertad para hacer lo que quiera.

escena final club de la lucha

“Esta es tu vida y se acaba a cada minuto.”

*****

Si todos llegáramos a la última transformación, seríamos totalmente libres, conscientes de todos los conceptos e ideas que nos influyen, capaces de decidir lo que queremos sin miedos. Se erradicarían la culpabilidad, las preocupaciones, las depresiones, las manipulaciones, la dependencia…

¿Es una utopía? Mientras se imponga el consumismo y la cultura del envase (donde lo principal es el exterior y no el interior), desde luego que sí.

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6 Comentarios Elimina tus obligaciones con “El Club de la Lucha”

  1. Rosa

    Totalmente de acuerdo con esas 3 etapas que llevan a la libertad. Lo único que hay que procurarse es una fuente de ingresos y no tener cargas familiares. Sería interesante también analizar cómo empezar a construir en ese mundo “zona cero” y cómo seguir interactuando con la mayoría que permanece en la etapa camello. Luego hay que tener en cuenta que todo lo que construyamos nos vuelve a crear compromisos, ataduras, etc. solo que esta vez los hemos elegido nosotros, o por lo menos, eso creemos. Existe el peligro de estar construyendo y destruyendo permanentemente por la necesidad de sentir esa libertad de la zona cero una y otra vez. En un folio en blanco podemos dibujar nuestro mundo ideal porque no hay restricciones y nosotros ponemos las normas, pero en el mundo las normas no las ponemos nosotros, y hay que conocer las reglas del juego y ser buen jugador para hacer las cosas bien. Hay muchos artículos que hablan de cómo romper con todo, pero no hay muchos que expliquen qué hacer a continuación; hay que saber manejar la libertad para llegar a donde uno quiere llegar y esa es la parte más dificil. Gracias y saludos.

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  2. Edgar Bojórquez

    Fran J. Pastor, te agradezco profundamente por compartir conmigo ésta valiosa aportación. ¡Magnífico análisis! inspirado en el pensamiento de Nietzsche, he aprendido bastánte de el. Me encantará hacerlo extensivo, esperando que ilumine el camino de otras personas. Con tu permiso lo comparto. Saludos!!

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  3. Jose A. Galián

    Acabo de conocer tu blog. Tiene un pinta increíble. Me encanta.

    La peli El club de la lucha está entre mis favoritas, te hace plantearte las cosas de otra manera. Otra manera con la que estoy de acuerdo: nada de seguir las normas simplemente porque alguien dijo que debia ser así. Cuestionemoslo todo.

    Te seguiré de cerca.

    Un saludo
    Jose

    PD: me encanta la plantilla de tu blog xd

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  4. Daniel

    Un poco surrealista no?? Es una magnífica quimera. Pero es tan corto el amor y tan largo el olvido

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