Cómo tomar decisiones: si no las tomas tú, otros lo harán por ti

Imagina esta situación:

Vas andando tranquilamente por la acera de una calle. Por delante viene una persona andando en dirección opuesta, acercándose por la misma acera que tú ¿Qué haces? Es algo sencillo que hacemos a diario y sin darnos cuenta: Te haces a un lado y decides por dónde vas a pasar. Es entonces cuando la persona se mueve a un lado para pasar por el camino que tú NO has elegido.

En cambio, si estás distraído con el whatsapp o pensando en la cuadratura del círculo y no decides por donde pasar, será la otra persona la que se haga primero a un lado. Tú deberás pasar entonces por donde ella te deje. Habrán decidido por ti.

Es un ejemplo simple y tonto con el que puedes ver que si no decides lo que quieres, terminarás haciendo lo que otros quieran:

  • Si no decides qué carrera estudiar, tus padres te convencerán para que estudies la que más salidas tiene.
  • Si no decides en qué lugar tomar algo con tu amigo, será él el que decida dónde ir.
  • Si no decides qué película ver en el cine con tu novia, terminarás viendo 50 sombras de grey o crepúsculo.

(Eso sí, ten en cuenta que no decidir es una opción. No tiene nada de malo dejar decidir a un amigo dónde tomar algo o ir al cine a ver una película que no te gusta demasiado por tu pareja, lo malo viene si tu falta de decisión ocurre una y otra vez.)

Así de simple, si no decides, otras personas decidirán por ti. El problema es que es fácil acostumbrarse a no decidir. Si no eres tú el que decide, la responsabilidad de lo que te pasa no es tuya, es de otras personas (o de las circunstancias, o de Dios si eres muy religioso…).

  • “Es que he tenido mala suerte”
  • “Es que no era mi destino”
  • “Ese tonto del vecino sí que ha tenido suerte, y yo que soy más listo no tengo nada de suerte”

Todo son excusas, evasión de la responsabilidad de tomar malas decisiones.

En cambio, es muy difícil asumir que si decides tú, y te equivocas, es sólo culpa tuya. Pero es la única manera de aprender de verdad: decidir, arriesgar, fallar y volverlo a intentar con más experiencia.

Ahora es más difícil tomar decisiones

Es ahora, en este mundo de posibilidades, dónde más cuesta elegir. Para una misma cosa, hay miles de posibilidades que antes no había que elegir. Si quieres unos vaqueros ajustados o anchos, rotos o cagaos… joder, unos vaqueros y punto. De los de toda la vida.

Si vas a tomarte un yogur helado, tienes más de 20 posibilidades de con qué acompañarlo. Buah, es que cuando escojo las bolitas de chocolate y me pongo a comerme el yogur, estoy pensando que debería haber elegido el helado de dulce de leche, que seguro que estaba más rico. Esto con los helados de nata y fresa no pasaba.

La opción que elijamos la sentiremos como menos acertada, porque, entre tantas opciones posibles, es seguro que había una mucho mejor que la que hemos elegido. Así piensa nuestro cerebro y por eso nos cuesta tanto tomar decisiones, porque ya hemos tomado muchas que nos han decepcionado.

La dificultad aumenta si añadimos:

  • Que te preocupe lo que piensen de ti al elegir
  • Que creas que tu elección es permanente e irreversible y deberás vivir con ella el resto de tu vida
  • Que tengas miedo a elegir mal
  • Que quieres elegir la opción perfecta

Con todo esto rondándote por la cabeza, es normal que a ti, y a todos, nos cueste tomar decisiones.

Unos pequeños consejos sobre cómo tomar decisiones:

Tu cerebro siempre va a pensar en las opciones que no has elegido, así que es natural sentirte poco satisfecho. La insatisfacción crece cuanto más tiempo dedicas a decidir. Por ello: decide rápido, confía en tu instinto.

Somos seres sociales, y si nuestra decisión es pública, nos afectará a la hora de decidir. A pesar de ello, el que tendrá que vivir con la elección eres tú. Si te ves que estás decidiendo por caer bien o por no parecer raro, lo estás haciendo mal. Haz lo que sientes que es mejor para ti.

En la mayoría de ocasiones, puedes cambiar de decisión si no termina gustándote el resultado. Aunque tengas la sensación que la decisión que estás tomando es definitiva, en la mayoría de los casos no es así. No dejes que tu cerebro te confunda, elige sin miedo.

Un último consejo

Hace un tiempo leí una técnica para tomar decisiones: tirar una moneda al aire, siendo “cruz” una opción, y “cara” otra. Sea como sea, deberás hacer lo que toque.

No funciona porque la moneda decide por ti, sino porque en el momento en el que la moneda está en el aire, sabrás que opción esperas que toque (Es una elección del sistema 1, conoce qué es aquí). Entonces te habrás oído a ti mismo, conocerás qué es lo que de verdad quieres y podrás tomar la decisión.

*****

Este post lo he escrito porque para mí ha sido un tema muy importante. Me he pasado mucho tiempo sin tomar decisiones, dejando que mi familia o mis amigos tuvieran demasiado peso en ellas. Para mí, no decidir era lo habitual y lo más sencillo, ya que así lo había hecho siempre y estaba acostumbrado a ello. Esto me hizo ser muy indeciso y complaciente, en definitiva, alguien que no iba a vivir la vida que quería, sino la vida que otros decidían.

Por ello, si tú te encuentras en una situación similar, te apoyo para que empieces a tomar tus propias decisiones. Sé que puede resultar difícil hacerse responsable de lo que decides, pero es la única forma de vivir una vida plena y libre.

*****

¿Has tenido que tomar alguna gran decisión que te ha cambiado la vida? ¿Has superado tu indecisión crónica? Cuéntamelo en un comentario.

¿Quieres leer más sobre esto?

Suscríbete y recibe todas las novedades de Escapa de la Rueda en tu e-mail.

 

10 Comentarios Cómo tomar decisiones: si no las tomas tú, otros lo harán por ti

  1. RandomFruity (@MontseMuMo8)

    ¡Me ha gustado muchísimo este post! Me he visto identificada cuando comentabas la carrera que nos querían hacer estudiar, y no es porque mi madre o mis amigos me hicieran apuntarme a alguna en concreto, pero me metí a estudiar una sin saber bien por qué y el no ser yo hacía que cada mañana tuviera taquicardias. Al final y tras dos años en una carrera que no estaba hecha para mí decidí que tenía que cambiar porqué solo hay una vida, y está para vivirla a mi manera. Se hace realmente difícil decir “quiero cambiar”, sobretodo cuando he sido una persona muy inestable y un 90% de mi familia pensaba que me aburriría y cambiaría otra pero no, ahí sigo, haciendo lo que de verdad me gusta y luchando por ser yo, por decidir y sin permitir que me controlen.
    Recuerdo una frase que me dijo un profesor un día que yo estaba mal ” No te preocupes por los problemas, ocúpate de ellos”.

    Responder
    1. Marcos

      No estoy de acuerdo en cuanto a la decisión de los chicos, porque un padre conoce a sus hijos, ¿quien mas que un padre puede guiarle a decidir lo mejor para su hijo?.

      Responder
  2. Pingback: Conformismo social ¿Te influye lo que opinan los demás? - KnowmadNow

  3. Marina

    Hola, he leído este post y me ha llamado mucho la atención. No porque no tome mis propias decisiones, sino porque a veces las decisiones no las puedo tomar yo.
    Es verdad que todavía soy joven y que a mis dieciséis años es lógico que no pueda tomarlas pero ese es el problema en muchas ocasiones.
    Yo, por ejemplo, mi sueño es ser escritora. Lo llevo queriendo desde muy pequeña y, sin embargo, mis padres me dijeron que estudiara una carrera, que ser escritor es muy difícil y no se gana lo suficiente. Voy a estudiar una carrera y he elegido una que me gusta, pero no es lo que más me atrae.
    Mis padres son psicólogos. Ellos me conocen y saben cómo funciona todo esto. Sé que me dan los mejores consejos y sé que tengo que estudiar una carrera o algo que me dé salidas si quiero tener un buen futuro. Pero no es lo que yo he escogido. En cierto modo sí que he elegido yo, pero no del todo.
    Lo que quiero decir es que no siempre se puede decidir. Si yo le dijera a mi madre que quiero ser escritora y que no quiero estudiar ninguna carrera seguramente no me dejaría. Y no puedo hacer nada para evitar eso.
    ¿Cómo, entonces, voy a tomar mis propias decisiones si no controlo apenas mi futuro?

    Un saludo y me encantan los consejos.

    Responder
    1. Fran J. Pastor

      Hola Marina,

      Tu situación no está nada mal… coges una carrera que te gusta “obligada” (una opción estable y común que hace que tus padres se queden contentos) y mientras estudias, te dedicas por tu cuenta a escribir (una opción más alocada y diferente que puede llegar a ser lo que más te guste).

      Poco a poco tendrás más espacio para decidir tu futuro. A veces es bueno no elegir, mientras no dejes que sean siempre otros los que te marquen el camino.

      No dejes de escribir y de compartir lo que escribas. No necesitas ningún título que te diga lo que eres o lo que puedes hacer.

      Por cierto, ¿conoces el libro “Mientras escribo” de Stephen King? Te lo recomiendo!

      Un saludo!

      Responder
  4. Rafael Calvillo

    “Yo no soy producto de mis circunstancias. Soy un producto de mis decisiones. -Estephen Covey

    Gran articulo!
    Saludos!

    Responder
  5. Fernando Rivera

    De pequeño siempre decía “No se” cuando alguien quedaba con alguien y me preguntaba qué hacíamos. Esto me supuso varios problemas y yo me autoengañaba creyendo que la gente prefería ser ellos quienes decidieran siempre, pero no, no hay nada más aburrido que una persona sin iniciativa.
    Ahora a los demás les cuesta proponerme planes porque siempre tengo alguno que les motiva más que el que se les había ocurrido a ellos.
    Si no sabes el camino que quieres seguir acabarás donde no quieres estar…
    Tu entrada me ha recordado a un gran capítulo de Redes sobre el gran abanico de opciones que tenemos hoy en día y que nos hace sentir infelices al creer que no siempre elegimos la mejor opción:
    https://www.youtube.com/watch?v=WCeK5XBsdSA

    Responder
  6. Cristian Color (@dejalapantalla)

    Desde ya te digo que este blog sera exitoso.

    He leído todos los post y e aprendido montones de cosas. Es interesante ver como piensas y como compartes tu experiencia.

    Me gusto mucho como me hiciste darme cuenta que la mayoría de las veces uno no aprende a decir adecuadamente. Tu mejor post en mi opinión es el de “No estudies y gana tiempo” y me dio mucho que pensar.

    La verdad es que mi sueño es ser desarrollador de videojuegos y gracias a ti he decidido serlo, a pesar de que falte mucho para ello me pondré pies en polvorosa para empezar con proyectos pequeños para ir adquiriendo experiencia. En ese aspecto, te agradezco mucho y me sorprende que hayas mencionado algo sobre videojuegos, como si lo escribieras especialmente para mi 🙂

    Me identifico mucho contigo, siempre he querido fundar mi propia empresa y hacer que otras personas cumplan su sueño de crear mundos digitales.

    Me gustaría saber que opinas ¿Debería estudiar una carrera relacionada con desarrollo de videojuegos (4 años y medio, privada y lejos de mi casa) o en cambio, comprar la licencia de los motores gráficos, la guía de desarrollo de Unity y 3D? El plus de estudiar es conocer personas con mis intereses para incluirlos en mi empresa al terminar la carrera. Espero tu opinión.

    Me gustaría ver un articulo sobre como crear un blog contando experiencias personales (Tal como lo haces tu) o algo parecido 🙂

    No me gusta escribir mucho, y espero no molestarte, pero no pude evitar explayarme. Muchas gracias y te sigo leyendo 😀

    Responder
    1. Fran J. Pastor

      Hola Cristian!

      Me alegra saber que te ha gustado el blog, me das muchos ánimos 🙂

      Tienes lo más difícil hecho, y es que ya sabes qué quieres. Eso hará que te marques tu propio camino.

      En cuanto a la pregunta que me haces: esa es una decisión muy importante en tu vida y no debes dejar que nadie la decida por ti, debe ser algo que te salga a ti y te apetezca. Si te decides por la carrera, infórmate antes sobre gente que la haya hecho, del nivel de la formación, de si las salidas profesionales concuerdan con lo que quieres, etc. Si te decides por comprar las licencias y lanzarte a crear por ti mismo: no pares de aprender y crear, no se aprende creando cosas perfectas sino creando muchas cosas imperfectas.

      Me gusta tu sugerencia sobre ese artículo, tomo nota. Tenía pensado algo así, pero cuando el blog tenga algo más de tiempo.

      No molestas, no dudes en escribirme para cualquier cosa.

      Un gran abrazo!

      Responder

Deja un comentario