Cómo funciona el subconsciente; esa parte de ti que no conoces.

El subconsciente es la parte más desconocida de nosotros mismos. En él reside el verdadero poder de la mente y es el causante de muchas de tus conductas, aunque todavía no lo sabes. ¿Cómo funciona el subconsciente? Para entenderlo, hay que empezar por lo más básico: saber cómo funciona el cerebro.

Para ello, vamos a dividir el cerebro en dos sistemas. Si entiendes a la perfección estos dos sistemas, sabrás mucho más de psicología que muchos de los que se terminan la carrera, ya verás.

¿Cómo funciona el subconsciente? Los 2 sistemas

Sistema 1: El subconsciente

Imagina que tienes delante a este perrito bonito:

perro rabioso sistema 1

Sin pararte a pensar, habrás previsto que no tiene buenas intenciones contigo. No te va a olisquear, ni a jugar contigo; sabes que te va a morder. No has tenido que razonar por qué crees que te va a morder, tu cuerpo te ha mandado miles de señales que te dicen: “Corre Forest, Corre!”.

Esto es un ejemplo de pensamiento rápido, característica principal del sistema 1. Es al que llamamos subconsciente o pensamiento intuitivo, ya que sus procesos se realizan sin que nos demos cuenta. Repito porque es muy importante: lo que hace el sistema 1 es totalmente inconsciente y automático.

Bien, para que lo conozcas un poco mejor, te pongo unos cuantos ejemplos más de cuándo actúa tu sistema 1:

  • Cuando sumas 2+2
  • Cuando giras la cabeza al oír un ruido inesperado cerca
  • Te hace quitar la mano cuando tocas algo muy caliente
  • Te hace sentir miedo cuando entras a un callejón oscuro a las 3 de la mañana
  • Es el que detecta hostilidad o amabilidad en una voz
  • Es el encargado de entender frases sencillas
  • Es el que está al volante cuando conduces por un tramo sencillo

Como ves, todas son acciones sencillas que ocurren de forma automática y casi sin ningún control voluntario por tu parte. Este sistema 1, el subconsciente, tiene un gran poder sobre nosotros y nos influye más de lo que creemos. Ya lo verás más adelante.

Sistema 2: Cerebro racional

Ahora mira la siguiente operación e intenta resolverla mentalmente:

17 x 24

Venga, inténtalo, aunque no la termines.

Hacer el cálculo es un agobio y necesita muchos pasos: recordar cómo se multiplica, retener en memoria unos números mientras calculas otros, etc. El proceso es voluntario, requiere esfuerzo y sigue un orden. Esas son las características del pensamiento lento o sistema 2.

El sistema 2 es con el que nos identificamos. Es esa vocecita que oyes cuando piensas. Incluso es la voz que estás oyendo al leer estas palabras. Es la parte consciente de nosotros mismos. Cuando usamos el pensamiento lento tenemos sensación de control y de concentración. O sea, creemos que tenemos el control y que elegimos racionalmente cuando lo usamos, aunque esto no es del todo así.

Aquí tienes unos ejemplos de cuándo utilizamos el sistema 2:

  • Es el que te mantiene atento al disparo de salida de una carrera
  • Te permite buscar a un amigo con una chaqueta verde entre la multitud
  • Lleva el cálculo del precio del carrito de la compra
  • Te hace controlar tus instintos agresivos cuando te quitan un aparcamiento que llevabas media hora buscando
  • Te hace mantenerte obediente y quieto en una clase aburrida
  • Se pone al volante cuando tienes que aparcar en un espacio estrecho

Si te fijas, todas las acciones de la lista requieren concentración y esfuerzo. Además de ser voluntarias.

Aquí tienes un cuadro resumen para diferenciar mejor los dos sistemas:

tabla sistema subconsciente

El sistema 1 y 2 son como dos personalidades distintas de nosotros mismos.

Nos identificamos con el sistema 2, con el yo consciente, racional, que tiene creencias, hace elecciones y decide qué pensar y qué hacer. Pero la realidad es que el sistema 2 es un personaje secundario que se cree protagonista. El sistema 1, el subconsciente, decide y actúa con mucha más fuerza que el 2. Con la siguiente metáfora te quedará muy claro, ya verás.

La metáfora del súper-ordenador. El poder de la mente subconsciente

Imagina que el sistema 1 es un súper-ordenador, con capacidad ilimitada, que puede hacer miles de acciones al mismo tiempo sin despeinarse. Pero tiene ciertos límites o sesgos en su sistema operativo, por lo que no puede hacerlo todo y necesita ayuda a veces.

El sistema 2 representa al técnico de ese ordenador. Es vago y sólo puede encargarse de una cosa a la vez. Su capacidad de cálculo simultáneo es mucho menor que la del ordenador y se cansa fácilmente, pero puede razonar y elegir.

metafora sistemas subconsciente

El ordenador es el que recibe toda la información de los sentidos y se la muestra al técnico. Recuerda que el técnico es vago y lento, por lo que percibe unas pocas cosas de toda esa información (aquellas en las que pones tu atención). El técnico observa y controla toda la información que puede y decide si acepta o rechaza lo que le muestra el ordenador. Por tanto, algunos estímulos se convierten en conductas y acciones voluntarias, mientras que otros estímulos se controlan y rechazan.

  • Un ejemplo de cuándo el técnico acepta información del ordenador: cuando tu cuerpo tiene la sensación de frío y tú decides ir a buscar una manta más gruesa para taparte.
  • Un ejemplo de cuándo el técnico rechaza la información del ordenador: cuando hablas amablemente a tu novia a pesar de estar cabreado por haber tenido un mal día (tu sistema 1 te dice que grites, que hables mal, que golpees algo, pero el técnico logra bloquear estas sugerencias, o eso espero).

Recuerda también que el ordenador tiene ciertos límites. Suele trabajar muy bien automáticamente y sin control del técnico. Pero cuando se encuentra con una dificultad que no puede resolver (ya que requiere razonar o elegir), le manda un aviso al técnico para que se ponga al mando.

Un ejemplo de esto es cuando estas conduciendo tranquilamente (proceso automático del sistema 1), mientras piensas en cuál sería la mejor forma de matar a tu jefe (proceso voluntario y consciente de tu sistema 2). De repente, pisas la línea continua que te avisa de que te sales de la carretera. Entonces tu sistema 1 avisa a tu sistema 2 de que hay un problema. El sistema 2 aplaza el asesinato para más tarde y se pone al volante para corregir la dirección.

Por último, el técnico puede programar al ordenador. Un ejemplo de esto es cuando automatizas un hábito: cuando estás aprendiendo a montar en bici, la tarea la realiza el técnico (sistema 2): requiere mucho esfuerzo y atención. Eres totalmente consciente de cada movimiento: que si ahora girar el manillar, que si el pie al pedal, etc. Cuanto más lo repites, el proceso se va programando en el sistema 1, haciendo que puedas escuchar música, hablar con un amigo o comer una chocolatina mientras sigues pedaleando, ya que montar en bici se ha vuelto algo totalmente automático e inconsciente. Lo mismo ocurre cuando aprendes a conducir, a hablar un nuevo idioma, etc.

El subconsciente (sistema 1) influye fuertemente en la mayoría de tus acciones

Ahora que tenemos clara la base para comprender todo lo que ocurre en nuestra mente, vamos a ver cómo el subconsciente nos influye hasta límites que no imaginamos. Para ello, te traigo un experimento:

En una oficina, los empleados pagaban una cantidad voluntaria por el café y la leche que tomaban durante el día, dejando el dinero en una caja. Había una lista con sugerencias de precios según la cantidad que se servían. Un día se colocó un póster alargado, sin explicación, justo encima de la lista de precios. Una semana el póster era de flores y la siguiente de ojos que parecen mirar directamente al empleado. Así durante 10 semanas.

Es un simple póster, nada raro, pero tuvo efecto en la cantidad de dinero que los empleados pagaban por el café.

En las semanas en las que el póster era de flores, la recaudación de la caja era significativamente menor que las semanas en la que el póster era de ojos. O sea, que el simple hecho simbólico de sentirse observados, les empujó a comportarse de distinta manera, sin la menor consciencia de ello.

Aquí te dejo una gráfica con los resultados:

experimento subconsciente

[Melissa Bateson, Daniel Nettle y Gilbert Roberts, “Cues of Being Watched Enhace Cooperation in a Real-World Setting”, Biology Letters 2 (2006), pp. 412-414]

En otras palabras, el sistema 1 detectó a través de los sentidos todo el entorno, incluido el póster. El sistema 2 no tuvo en cuenta esta información, pero a la hora de pagar se vio influenciado inconscientemente. En definitiva: el sistema 1 afectó directamente a la conducta final del sistema 2, pero el sistema 2 cree que su decisión ha sido totalmente racional y voluntaria.

Otro experimento interesante: El Efecto Florida

A dos grupos de estudiantes les hicieron construir frases con palabras. En un grupo, las palabras estaban relacionadas con la vejez y en otro con la juventud. Luego, sin que ellos lo supieran, se midió el tiempo que tardaban en recorrer un pasillo. Aquellos que habían construido frases con palabras de vejez recorrieron el pasillo más lentamente que aquellos que utilizaron palabras relacionadas con la juventud. O sea, su velocidad al andar se vio afectada, inconscientemente, por aquella información que había procesado el subconsciente.

Acabo de presentarte al extraño que vive en ti mismo, tu subconsciente o sistema 1. Influye en muchas de tus acciones, crea impresiones que pueden convertirse en tus creencias y es la fuente de impulsos que determinan tus elecciones y actos. También es quien hace juicios intuitivos, rápidos y a menudo precisos. Y casi todo sin tu conciencia.

¿Hasta qué punto podemos saber si nuestros actos están influenciados por nuestro subconsciente? ¿Dónde queda la razón en todo esto? ¿Hasta dónde llega el poder de la mente subconsciente?

*****

La idea de los dos sistemas la he sacado del libro “Pensar Rápido, Pensar Despacio ”, de Daniel Kahneman, del que ya hablé en un post anterior. Yo sólo he interpretado y ejemplificado las ideas de Kahneman.

Comprando el libro desde este enlace, me ayudas a que siga escribiendo.

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3 Comentarios Cómo funciona el subconsciente; esa parte de ti que no conoces.

  1. alberto

    yo sabia que habia una vocecita que nos habla para todo perono sabia que era el subconciente muy bueno el blog

    Responder
  2. Alfluxram

    Hacía tiempo que no me pasaba y vuelvo a tener la misma sensación que en ocasiones anteriores. Tu blog es diferente: Como un buen golpe de ko, contenido directo e interesante. Enhorabuena.

    Saludos.

    Responder
    1. Fran J. Pastor

      Hola Alfredo,

      Muchas gracias! Esa era la idea del blog, no puedo defender lo de “ser diferente” escribiendo cosas como “la búsqueda del éxito” o “10 consejos para ser feliz” jaja. Gracias de nuevo por pasarte y comentar.

      Un saludo!

      Responder

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